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Coloquio en Fuenmayor

El viernes 12 de marzo la Asociación de Mujeres de Fuenmayor (La Rioja) me invitó a compartir con ellas la historia de Tania, aprovechando la reciente celebración del Día de la Mujer. La principal temática de la charla fue Mujer y Deporte: En busca de la igualdad. Obstáculos y retos de la mujer deportista”, aunque todas las personas que asistieron se mostraron especialmente interesadas por "Lágrimas por una medalla". Debo agradecer desde aquí la presencia de todas, y digo todas porque eran abrumadora mayoría, lo mucho que se implicaron con el relato del libro... Especialmente quiero agradecerle a Silvia, en representación de la Asociación de Mujeres, todo el trabajo realizado para que yo pudiese compartir con la población de Fuenmayor la lucha de la mujer deportista y la lucha de Tania y de tantas otras deportistas por conseguir su sueño.

Café con Libro en Pamplona


El pasado 8 de marzo se cumplían cien años de celebración del Día Internacional de la Mujer, una fecha muy especial para poder compartir con las pamplonesas y los pamploneses nuestro libro.
El Servicio de Promoción Empresarial del Ayuntamiento de Pamplona fue nuestro anfitrión. Una treintena de personas acudieron a la cita y se tomaron el correspondiente café mientras escuchaban con atención mis explicaciones sobre el contenido de "Lágrimas por una medalla" y muy especialmente, la introducción previa que realice, en la que explicaba la difícil y dura lucha de la mujer para abrirse paso en todas las competiciones deportivas, la falta de reconocimiento, la desigualdad e invisibilidad que sufren por parte de los medios de comunicación.
El formato, ambiente de la charla y participación del público fue muy enriquecedor. Desde aquí aprovecho para agradecer a todas y todos su asistencia.

Otro año en blanco

El devenir de nuestros y nuestras representantes de los Juegos Olímpicos en Vancouver no fue una decepción, como algunos destacan, sino una nueva demostración de que no se están haciendo las cosas bien. Cierto es que los deportes de invierno no forman parte de nuestra cultura, pero también es cierto que temporada tras temporada las estaciones de esquí rebosan de aficionados y aficionadas a la nieve de todas las edades.
Y porqué hablo de esto. Porque la historia que Tania cuenta en el libro y su denuncia sobre el abandono que sufren los y las deportistas, se sigue repetiendo.
Una semana antes de la inauguración olímpica, pudimos leer en algunos medios que Leyre Morlans, una joven esquiadora (22 años), que había sido olímpica en Turín, anunciaba su retirada. Según algunos, por despecho, porque no había sido incluida en el equipo olímpico. La realidad, que se había cansado de ser tratada como una chaqueta de quita y pon. Durante los 8 años que ha pertenecido al equipo nacional ha tenido un entrenador distinto cada año. No ha tenido una planificación, ni de competición, ni de entrenamiento. En los meses previos a los Juegos estaba en su casa, sin poder entrenar porque ni tan siquiera tenía equipación, ya que todo el material de la temporada lo tienen guardado en Italia y ella vive en el Pirineo aragonés.
Leyre tiene 22 años y acaba de terminar bachillerato. Ha tardado 5 años en hacer el Bachiller porque durante la temporada sólo pasa un mes al año en casa, no va a ningún instituto fijo, y así es complicado sacar adelante unos estudios. Más aún si no tienes un plan de estudios dentro del equipo.
Ahora se encuentra con que no puede seguir intentando demostrar su valía como esquiadora porque debe enfocar sus estudios y su carrera profesional. Pero lo hará sola. Será su familia y sus amigos y amigas de siempre las que la ayudarán a salir adelante. Otra vez se repite la historia.
Y yo me pregunto, ¿tan sobrados estamos de esquiadoras?
El caso de Leyre es uno más de los que he asumido como propio, así que estaremos atentas a todos los movimientos que se produzcan.